El vibrado de piezas es un proceso mecánico que mejora la superficie de las piezas, eliminando rebabas, aristas y pequeñas irregularidades. Esta operación asegura una textura más homogénea, ideal para mejorar el resultado visual final.
Es especialmente útil en series largas o piezas pequeñas, donde la regularidad y la calidad superficial son claves para garantizar la consistencia de un posible tratamiento posterior.
Mejora la geometría superficial y elimina defectos con la finalidad de conseguir un acabado superficial suave.
Optimiza la adherencia de un posible recubrimiento posterior, evitando fallos por superficie irregular.
Alta repetibilidad en series largas, especialmente en piezas pequeñas o técnicas.
Proceso adaptable a geometrías complejas y a materiales metálicos diversos: férricos, inox, aluminio, etc.
Ofrecemos diferentes tipos de pasivado trivalente sobre el recubrimiento de zinc, adaptados a los requerimientos estéticos y funcionales de cada proyecto. Todos nuestros acabados están formulados para proporcionar una excelente resistencia a la corrosión y un comportamiento óptimo en ensayos de niebla salina.
El sellado es la fase final del proceso de recubrimiento, diseñado para mejorar la resistencia del pasivado frente a la corrosión y prolongar la durabilidad del recubrimiento. Además, favorece la uniformidad del aspecto superficial.
Soluciones diseñadas para optimizar la logística y adaptarse a las necesidades específicas de cada proyecto. Desde el almacenaje temporal hasta la colaboración técnica en desarrollos a medida.