El baño de sellado es la fase fina del tratamiento de recubrimiento, aplicada tras el pasivado, cuya función principal es reforzar la protección frente a la corrosión y aumentar la durabilidad del acabado. Forma una película invisible y uniforme sobre la superficie, mejorando notablemente los resultados en ensayos de niebla salina y reduciendo la degradación estética de la pieza con el tiempo.
Además de su función protectora, el sellado estabiliza el aspecto visual del recubrimiento, homogeniza posibles variaciones de tono. Es especialmente recomendado en aplicaciones industriales donde la exposición a humedad, fricción o manipulación mecánica es frecuente.
Incrementa la resistencia del pasivado en ambientes agresivos o húmedos.
Aumenta significativamente la duración de la protección según norma UNE-EN ISO 9227.
Minimiza alteraciones cromáticas y mejora el aspecto final de la superficie.
Formulado para actuar sin afectar las propiedades del zinc ni del pasivado aplicado.
Ofrecemos diferentes tipos de pasivado trivalente sobre el recubrimiento de zinc, adaptados a los requerimientos estéticos y funcionales de cada proyecto. Todos nuestros acabados están formulados para proporcionar una excelente resistencia a la corrosión y un comportamiento óptimo en ensayos de niebla salina.